Gobierno
Moral
Caux Round Table considera que un buen
gobierno constituye la ruta más corta para combatir
la pobreza en el mundo. Por el contrario, un mal gobierno
provee atajos para mantener este mal, endémico
en un gran número de naciones.
Para transitar hacia un capitalismo
moral, es necesario contar con un gobierno moral. Para
transitar hacia un gobierno moral, se precisa de una ciudadanía
moral.
En 1994 la organización publicó
su cuerpo de principios empresariales, que constituye
un extraordinario referente para medir el comportamiento
de las empresas. Estos principios salieron a la luz pública
a través del libro Capitalismo moral, que ha sido
traducido a doce idiomas y constituye un apoyo didáctico
para muchas empresas y escuelas de negocios alrededor
del mundo.
Este año, Caux Round Table se
encuentra próxima a publicar su nuevo libro, Gobierno
moral, un cuerpo de principios de buen gobierno que, al
igual que los del libro anterior, derivan de los ideales
éticos del Kyoisei japonés y de la dignidad
del ser humano. Respectivamente, estos ideales buscan
trabajar y convivir para el bien común, y consideran
el carácter sagrado del ser humano como un fin
en sí mismo, no como un medio para alcanzar fines
particulares.
Los principios de buen gobierno incluyen:
la primacía de la comunidad, que delega su confianza
y poder en los funcionarios públicos; la importancia
de la comunicación y el diálogo permanentes
entre gobernantes y miembros de la comunidad; la obligación
que posee el gobierno de fomentar la capacidad de cada
ciudadano para desarrollar un proyecto integral de vida;
la inconsistencia entre la corrupción y las obligaciones
del gobernante; el deber del gobierno para fomentar la
seguridad de los ciudadanos en un marco de libertad, justicia
y respeto por los derechos de propiedad; la necesidad
de establecer un marco jurídico eficiente, que
otorgue igualdad de derechos y oportunidades a los ciudadanos,
de conformidad con sus capacidades y méritos; el
deber de procurar el bienestar de la población,
evitando los abusos de poder y autoridad; la obligación
de actuar con transparencia y rendir cuentas; finalmente,
el imperativo de cooperar con otras naciones en un esfuerzo
común para alcanzar la paz, la estabilidad y mejores
oportunidades y condiciones de vida para los habitantes
del planeta.