Arcturus
en Nissan
Nissan Motor, Co., de
Japón, finalizó la aplicación del
sistema de autodiagnóstico Arcturus, desarrollado
por Caux Round Table. La empresa eligió este instrumento
y solicitó el apoyo permanente de Hiroshi Ishida,
Director Ejecutivo de CRT en Japón, para reforzar
su nuevo enfoque de responsabilidad social global.
La herramienta Arcturus
identifica y analiza la visión y percepciones de
los mandos de la empresa en distintos niveles jerárquicos
y funcionales. Aplica una sofisticada metodología
de autodiagnóstico, que utiliza cuestionarios estructurados
para medir el potencial de contribución social
de la empresa. Cruza los siete principios de gestión
ética de CRT con siete grupos de participantes
implicados (stakeholders) y conforma una matriz
con 49 celdas o criterios de decisión.
El diálogo y construcción
de acuerdos con los grupos implicados (stakeholder engagement)
constituye una tendencia que ha adquirido carta de identidad
universal: la responsabilidad de la empresa no se reduce
a satisfacer las demandas de sus propietarios o inversionistas
(stockholders), sino que debe también
considerar las expectativas y necesidades de cada uno
de los grupos implicados en su operación (stakeholders).
La intervención
de la Mesa Redonda de Caux se orienta a reconocer y armonizar
los intereses y expectativas de los distintos grupos implicados.
En la dimensión interna de la empresa, los grupos
implicados son: los propietarios o inversionistas, por
un lado, y los directores y empleados por el otro.
En la dimensión
externa se encuentran los clientes y consumidores, los
proveedores, los competidores y la comunidad en general.
Algunas empresas han extendido esta lista, incluyendo
a subgrupos específicos de consumidores, autoridades,
medio ambiente y otros.
Arcturus es un método
de autodiagnóstico, reconocido y probado, que mide
las percepciones iniciales de los directores y empleados
de la empresa. Los resultados permiten establecer las
bases de diálogo para el diagnóstico subsiguiente
de los demás grupos implicados.
La vinculación
con grupos implicados permite identificar y confirmar
el núcleo de valores compartidos de la empresa.
Una empresa burocrática opera con normas y reglamentos
estrictos, diseñados para regular y controlar la
actuación individual. En cambio, una empresa corporativa
orienta su actuación mediante valores compartidos,
lo cual incrementa la colaboración de los participantes,
fortalece un ambiente de confianza y reduce los costos
de coordinación.